VARIACIONES SOBRE LA PINTURA

Silencio Dispositivo Sonoro, La Perla, 2021
Artista: Nina Serravalle
Texto: Josefina Fossatti

La obra de Nina Serravalle avanza a partir de hipótesis y variables envueltas en entramados de significaciones, en una lucha por articular puntos de vista diferentes sobre las cosas, donde su tarea consiste en elaborar antagónicos que cuestionen, que interpelen.

La geometría le proporciona la medida de las cosas, le prescribe un territorio ubicable, tangible,

pero escapa a lo inherente de su trabajo, que es la necesidad de incluir al tiempo en ese espacio.

Dice Badiou La matemática, por su sola fuerza, ha sido capaz de desplegar el tema de lo infinito en la estricta figura de lo múltiple. Es ahí donde encuentra el sentido ineludible de la temporalidad, permitiéndole inferir que el argumento no se ubica en lo aparente, que la pintura no es signo sino nudo de significaciones.

Su trabajo se va desplegando en colaboración con otros músicos, destinatarios de sortear nuevas, infinitas, múltiples variables. No se trata de azar sino de posibilidades.

La obra discurre siempre entre la exactitud matemática y la parcialidad subjetiva, acercando lo verdadero a aquello que se evidencia.

Su obra testimonia que es preciso observar las cosas más cerca para oír los tonos, tocar los sonidos, sentir la ausencia, leer un silencio, ver la música, interpretar una partitura.

De pasos a pájaros

Francisco Torres Paccini
Silencio Dispositivo sonoro, Mar del Plata. 2021
Texto: Josefina Fossatti

En esta relación de ver el espacio, no es exactamente el vacío sino más bien lo que hay alrededor o dentro de él, lo que advierte aquello que lo delimita.       George Perec

Torres Paccini afirma la posibilidad de pensar la realidad de otro modo, remitiendo a la noción de acontecimiento como aquello que desestabiliza y destruye las estructuras conocidas.
Acá el autor se encarga de segmentar el espacio, ordenarlo, disponerlo. Intenta seccionarlo, doblegarlo. Vemos el suelo que pisamos, palpamos su materialidad, sus sonidos, buceamos hondo.

Al encontrarnos en la escena, inquieta la presencia de lo que nos contiene sin ser propio: lo otro.

El cuerpo no se define por lo que es sino por lo que puede, no se limita al lugar que ocupa en el espacio sino que se constituye por un mínimo de fuerzas en relación. Nos hallamos en estado de latencia esperando una fuerza que nos desplace del reposo y nos sitúe como sujetos de acción.

Escindidos de todo, ¿Cómo restituir nuestra geografía sino mediante la faena de percibir sus parcialidades?
Se trata de calibrar, ajustar, aclimatarse, evolucionar.
Aún aislado, el paisaje llegará a los bordes.